RespuestaLa premisa es empíricamente falsa dentro de la propia Unión. Nuevo México conserva su identidad hispana y su español constitucionalmente protegido desde 1912; Luisiana conserva su derecho civil dos siglos después; Hawái sigue siendo Hawái. Lo que disuelve naciones no es el federalismo: es la diáspora forzada, la escuela destruida y la miseria —exactamente lo que el statu quo venezolano produce—. La identidad venezolana está hoy más amenazada por el éxodo que por cualquier bandera adicional. El diseño completo de preservación —nombre, símbolos, lengua, currículo, constitución estatal— está en la Parte VIII.
(Partes VI y VIII.)